jueves, 16 de junio de 2022

el conflicto rítmico, los cuerpos como territorio de disputa

 el conflicto rítmico, los cuerpos como territorio de disputa

de acuerdo a como venimos abordando el tema del ritmo, entendemos ya que es determinante para todo desarrollo vital, para la emergencia, crecimiento y desarrollo de cualquier forma de vida.
porque es determinante?, simplemente porque es el suelo, el espacio, el útero, la matriz esencial donde una vida puede gestarse. cuando hablamos de una vida lo hacemos en el sentido que lo hacen la ciencia esotérica que señala como creación de forma. esa forma ha de ser una persona, una idea, una empresa…pues si se observa con discernimiento, detrás de todas esas formas, y de cualquier otra, pues todo lo manifiesto representa una forma de vida producto de un proceso creativo de la naturaleza, funciona y se desarrolla un proceso vital; a saber: nacimiento (inicio), crecimiento, desarrollo, muerte.

 el ritmo, entonces, se constituye como espacio, territorio (siempre limitado), suelo…desde y a través del cual un proceso de gestación de una forma puede ser posible.

ese suelo ha de poseer las condiciones de estabilidad y nutrientes para que la simiente disponga de la humedad y calor necesarios para realizar, naturalmente, el quiebre de aquella forma que la cubre y protege.

la semilla (en tanto forma corpórea), se sabe, contiene en si aquello que es, aquello que tiene para brindar, contiene una idea, un deseo, un propósito, un sentido. la semilla por si misma carece de valor alguno si no realiza su proceso.

 vuelvo a evocar como en otro artículo (o post, no recuerdo) la carta del Tarot Osho Zen – VALOR - número VIII – donde esa semilla hundida en el fondo de la tierra, presionada entre las rocas (en una condición de seguridad aparente) hace su valiente trabajo de quebrar su protección y comenzar el proceso de salir a la superficie… entre las rocas estaba segura la semilla, no corría riesgos. ahora la flor, en la superficie, esta expuesta a las inclemencias del tiempo y del entorno, en cierto aspecto librada a la suerte, al tiempo que puede desarrollar algunas potencialidades y fortalezas que le den cierta estabilidad.

ese proceso que da lugar a la simiente poder transitar lentamente su desarrollo, las distintas fases de su camino hacia la luz, es contenido por un cuerpo-tierra…por un espacio rítmico.

en ese espacio rítmico se sucede la vida, el desarrollo de cualquier forma, idea, propósito; y esto puede analizarse desde varias perspectivas
el espacio rítmico puede ser un escenario que contiene y posibilita el desarrollo de una obra de teatro, donde sus elementos-funciones se expresan e integran; puede ser el espacio rítmico de la Tierra del cual emergen todas las formas de Vida conocidas; puede ser también un posicionamiento subjetivo que de espacio y contenga toda idea creativa que luego debe se llevado por la vía del trabajo hacia un desarrollo y manifestación; puede ser también la condición del cuerpo humano que genera un espacio para que una vida interna tenga el tiempo de gestarse, romper su protección y emerger…nacer; puede, también y sobre todo, ser una condición de vida – rítmica – sociocultural que genere los espacios y las condiciones para que todas las formas de vida se desarrollen con naturalidad, y puedan transitar sus procesos de nacimiento, crecimiento, desarrollo, florecimiento y muerte, y no queden en la fase de semilla que es, en términos de la humanidad, la condición presente.

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 el conflicto rítmico, los cuerpos como territorio de disputa

en que consiste entonces este conflicto?
es el ritmo, entonces, una condición corporal de la forma que contiene una idea/propósito, que solo ha de ser posible su emergencia en tanto se generen las condiciones de estabilidad, nutrición y dinamismo que den lugar a la simiente a que, aquello que yace en la materia,  inicie un renovado movimiento vital (de espiral ascendente) que conduzca hacia el quiebre de las condiciones que la protegen, y pueda emerger, ver la luz del sol.
en el marco de la pedagogía de la integración (ver artículos anteriores), este es el señalado proceso melódico…la emergencia y manifestación del deseo…la verdadera danza.

el proceso rítmico es inicial, iniciático…es el espacio-tiempo donde todo ha de nacer

 entonces si lo que se señala es un conflicto rítmico, el tema que nos ocupa reside en los cuerpos, las formas…entendiendo, nuevamente, las formas como la Tierra, los cuerpos humanos, las instituciones, la estructura sociocultural…y aquí comenzamos a hilar un poco mas fino y posiblemente requiera una articulación de las ideas que integre los conceptos…es solo una sugerencia.

 observemos de modo analítico, racional, un poco las condiciones presentes…digo racional para evitar toda posible expresión emocional (ciertamente lógica) y que tomemos una posición de observación que, dicho sea de paso, es la posición inicial para cualquier proceso de entendimiento.

lo vamos a hacer entonces en el orden que venimos hablando, a saber:
las condiciones rítmicas – ritmo -
los procesos de desarrollo vital – propósito, deseo -, - melodía -  
la realidad (vaya palabra) de las condiciones colectivas, globales – armonía -  


RITMO

de acuerdo a lo que venimos señalando los procesos rítmicos son de orden físico, regulan y ordenan la forma corpórea…los cuerpos

si pensamos en la Tierra…el consumo desmedido y la sobre explotación de los recursos da la condición actual de contaminación de los suelos, el aire, las aguas, los bosques…en niveles increíbles que revelan el altísimo grado de inconsciencia y egoísmo estructural que creamos a diario y que nadie se cuestiona y, sobre todo, la condición de alejamiento espiritual (posición subjetiva) de nuestro suelo, de aquello que las culturas ancestrales llaman Madre Tierra, proveedora, contenedora y útero de toda forma de vida, de la cual nos alejamos con nuestros hábitos, consumos y costumbres culturales…y de eso hay que asumir la responsabilidad y karma…se sostiene esa explotación a partir de los consumos que tapan nuestros vacíos internos, ante la cobardía de asumirlos y responsabilizarnos por ello…de esto surgen nuestros hábitos alimenticios, nuestros consumos de bienes y personas (si, consumimos personas física y emocionalmente)…

 la semilla “con resiliencia” (así esta expresado en el comunicado oficial) del trigo transgénico argentino (un orgullo nacional, el primero en el mundo) capaz de soportar las condiciones climáticas producto de la contaminación que producimos a través de nuestros consumos (hay que hacerse cargo y dejar de señalar solo a las empresas que nos proveen lo que compramos), y de una tierra explotada y carente de nutrientes…el ser humano que se medica y adormece para soportar las limitaciones y violencias a las cuales esta expuesto de manera sistemática y cotidiana, los niños y jóvenes en las escuelas que no los comprenden ni respetan en sus necesidades y tiempos y les imponen, de manera obligatoria, una condición de quietud y aparente desarrollo intelectual (lejísimos están, claro está)…todo eso para responder a las necesidades que les impone el contexto y crear sujetos que se adapten a las dinámicas de un sistema – rítmico – regulado por las condiciones económicas…rige, pues, la pedagogía de la obediencia…quiera aceptarse o no, o se disfrace con discursos que son, mas bien, romanticismos sindicales que conforman el ego de quienes lo sostienen…pues, cuando no hay procesos creativos que den cuenta de la condición vital de las personas, su individualidad y poder propios, rige la misma lógica que con la semilla transgénica, preparan, desde el discurso cultural y el proceso creativo, semillas resilientes a todas las condiciones limitantes a las cuales están expuestos toda la vida. guste o no, suene fuerte o no, si se está en condición emocional de observar podrán ver que es asimismo. es por eso que hace tiempo sostengo que la cultura de procreación y de tener hijos para la propia realización como padre-madre (Ser padre-madre), o para Tener un hijo (tener, poseer, objeto, vacío) es de las acciones mas egoístas que podemos tener, en un mundo en guerra…creo que deben nacer personas en un lugar donde puedan hacerse una casita en un árbol… pero bueno, me desvié con esta idea que me ronda hace tiempo...

 si abordamos el ritmo desde la dimensión de los cuerpos físicos, con que nos encontramos…en principio, creo yo, con la neurosis…esa condición de desequilibrio naturalizada y aceptada de hecho, que produce todo tipo de problemáticas de desarrollo, vinculación, comunicación y comprensión de la vida (…)

la negación del cuerpo, lo sabe bien el psicoanálisis, es la base de esa condición neurótica, por eso siempre apunta al deseo…porque el mismo reside en el cuerpo, tal como en la semilla, y para abordarlo se debe renunciar a las “bondades” de la neurosis, esas que nos hacen pertenecer a una estructura discursiva – rítmica – que nos provee una aparente seguridad (entiéndase, sociedad, cultura, familia, etc) aunque asfixie…
cuál es la condición de los cuerpos, y nuestra (en tanto cultura) concepción de los mismos?,
en principio creo que la pulsión de consumo, esa necesidad insaciable, base de una insatisfacción permanente de tapar los vacíos internos con aquello que este disponible y se nos ofrezca…sean bienes, alimentos o cuerpos.
esa escinción de la que habla el psicoanálisis que supone negar el cuerpo y sobre racionalizar todo en pos de una necesidad de control que tiene su base en la condición de profundo temor es la que lleva a entregarnos a la condición rítmica cultural, en mayor o menor medida, que implica ir consumiendo y tapando las necesidades que el cuerpo nunca cesa de nombrar y resaltar a través de dolencias, desequilibrios, limitaciones…he aquí el triunfo de la medicina occidental y la sobre medicalización (adormecimiento)
esto no es mas que la explotación del cuerpo, tal como sucede con el desarrollo del agronegocio con la Tierra (siempre en mayúscula, obsérvese), se tapa, niega, reprime toda necesidad para mantenernos en una condición estática, naturalizada, y limitada; pero bueno, la naturaleza siempre ha de funcionar y por algún lado explota…esta es también la base de la violencia, tópico sobre el cual no pretendo desarrollar pues da para un artículo específico.

MELODÍA
esta negación del cuerpo, y la explotación del mismo, es la negación del deseo…es la estructura cultural discursiva y nuestra adhesión silente a la misma, que niega las propias necesidades y mantiene los cuerpos adormecidos para que no revelen esas necesidades…hasta que algo explota…un poco de análisis, hospital, medicina, consumo…y seguimos…así funciona en términos generales, salvo en los casos que existe la valentía de descender a la oscuridad interna que lejos de ser un lugar se miserias, es el refugio de aquello desconocido, el mismísimo deseo.
por eso los orientales nos enseñaron la meditación y la respiración…porque son la vía directa para bajar al cuerpo y comenzar un proceso interno mas genuino y natural, propio y regulado por cada necesidad individual, que no es egoísta…pues, como sucede con una flor, su desarrollo y manifestación no se da en detrimento de otra flor…eso solo sucede en la naturaleza humana desorganizada y violenta.

ARMONÍA
en este sentido no hay mucho para decir, es evidente la condición de violencia estructural y guerra que creamos y habitamos, por eso propongo este pensamiento

la condición rítmica, espacio vital, genera las condiciones para el desarrollo interno de toda vida como expresión creativa melódica, y la resultante natural es un funcionamiento integrado libre de violencias (por ser innecesarias para la subsistencia) que es la expresión armónica, que  bien se puede ver, en una escala mayor, en el funcionamiento del sistema, en tanto Sol central como propósito-ritmo del cosmos, y las individualidades (planetas, funciones) con sus propios procesos, integrando un todo armónico…esto podría desarrollarse mas en detalle, pero no queremos abrir muchas ventanas.

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el conflicto rítmico, los cuerpos como territorio de disputa

haciendo una síntesis, aparte de la realizada por el lector, a lo que apunta este artículo es a observar la condición de los cuerpos y a comprender, que para que el sistema socio-económico se sostenga, la disputa se da en los cuerpos

en el cuerpo de la Tierra Madre, negada y explotada
el los cuerpos humanos, limitados desde la mas tierna infancia a los que se le imponen condiciones que limitan su propio desarrollo
en los cuerpos colectivos, integrados por discursos limitantes, polarizados y en constante guerra, origen de la falta de estabilidad que proveería el suelo inicial para que toda vida pueda expresarse creativamente
en los cuerpos institucionales, adheridos a la lógica del sistema imponiendo condiciones de desigualdad y, reitero, violencia que limitan toda expresión
en los cuerpos emocionales, expuestos al temor que supone la ausencia de toda condición de estabilidad – rítmica – que genere las propiedades de humedad, calor, luz y espacio para aquello que yace en la semilla comience a moverse, en su espiral ascendente

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no hay sinfonía, sin ritmo, no hay obra de teatro sin ritmo, no hay naturaleza sin ritmo…no hay integración sin ritmo

desde esta idea se sustenta y estructura la pedagogía de la integración, que propone cuestionar la estructura rítmica a la cual se está adherido (pegado) sobre la cual se realiza el primer corte, y que es la base de la neurosis, el consumo y la violencia, para iniciar el llamado “retorno a casa”, que no es mas que volver al cuerpo, caminar, respirar, y tener espacio para la expresión creativa, que es la base de toda expresión vital, de toda vida…donde comienza el proceso melódico, la propia danza, el propósito, y deseo…y la integración armónica?
ahí no hay nada mas que hacer, es una consecuencia natural, la violencia no será necesaria ya, pues la expresión ha tomado sus canales correspondientes que, tal como la naturaleza lo demuestra, en un bosque, en el sistema solar, en un micro organismo…donde se lo quiera observar…todo funciona, si no se lo limita

claro que para eso hay que librarse de muchas ideas, y comprender el enorme poder de toda Vida (en mayúscula), y así dar espacio a que la misma se exprese

el cuerpo espera…
la Tierra espera…

ignacio martín
16 de junio de 2022
Buenos Aires, Argentina

miércoles, 8 de junio de 2022

no es cuestión de tiempo, sino más bien de Ritmo

no es cuestión de tiempo, sino más bien de Ritmo

la posición subjetiva es determinante, claro está.

esto quiere decir que uno esta donde esta su percepción, no solo en términos espaciales, sino emocionales; sobre todo, emocionales.

es determinante simplemente porque es el lugar que uno elige habitar y el tipo de experiencia vital al cual uno se suscribe, y tiene que ver con eso que se indica como libre albedrio.

…hay opciones.

esta afirmación de la cual he de partir en esta ocasión no intenta pormenorizar ningún tipo de experiencia traumática que, claro está, no es elegida…al menos no conscientemente.

sin embargo, las fases del proceso parecieran desarrollarse de modo tal que hay momentos en que no se puede decidir ni accionar, una gran lección para el ego, ciertamente.

fases en las cuales lo mas inteligente y saludable, es quedarse mirando y solo intentar respirar de manera mas ordenada posible, pues el aire tiene el poder de mantener en movimiento en las fases de mayor quietud.
así sucede con un enfermo de hospital, lo único importante es que respire mientras el resto de procesos se intenta llevar a una condición de estabilidad.

la posición subjetiva, esa decisión constante de adonde elijo mirar-habitar, si elijo abrir internet para buscar información sobre un tema de interés nutricio para mí, o quedo absorbido por la dialéctica desorganizada y polarizada que circula en redes y diarios; si permanezco, más allá de todo tipo de incomodidades, en una situación que absorbe mi motivación, por intentar controlar, mientras se va toda mi capacidad vital buscando que todo cambie de acuerdo a mi necesidad (…o necedad), o permito a mi conciencia que guíe un proceso de adaptación en pos de la propia salud emocional que de seguro me conducirá a una condición renovada y creativa; o si elijo insistir sobre algo mientras la realidad me devuelve, constantemente, indicios de que no es por ahí.

son, todas, decisiones…

la condición emocional es determinante, y regula el estado físico e intelectual…somos principalmente agua, dicen por ahí…y yo les creo.

insisto en que estas afirmaciones no tienen como propósito señalar hábitos o conductas, quien soy yo para hacerlo, es ridículo; sin embargo, considero que las experiencias son similares, mas allá de los detalles, y es por eso que puedo abordar a una observación, desde mí biografía, hacia esas situaciones indeseables que entiendo totalmente lógicas, en cierta fase de la experiencia…y no en otras.

porque permanecemos, entonces, podría ser el interrogante que deviene en, porque (aparentemente) no disponemos del tiempo para desarrollarnos en una dirección que este relacionada con nuestro propósito interno, propósito que desconocemos, pero que de seguro existe…propósito, deseo, misión…da igual como se lo llame, me refiero a aquella particularidad que nos hace individuos, a esa condición de la experiencia que nos genera saciedad y no sensación de falta o vacío

que tiene que ver esto con el tiempo y el Ritmo, a mi parecer todo

la condición rítmica es determinante para cualquier proceso de desarrollo vital…sujeto, flor, creación

propongo entonces algunas, de las tantas, posibilidades de comprender la dimensión rítmica de la naturaleza, vinculándolas con estas experiencias a las cuales nos referimos

en otro artículo, y en varios posteos, me referí al caos rítmico como determinante de la vida natural, desde nuestra perspectiva humana que es la que, apenas, podemos vislumbrar, proponiendo como posibilidad de observación el funcionamiento de dos grandes estructuras

el logos artificial, y el logos Natural

para Heráclito (540-480 a.c) el logos era razón o ley detrás del funcionamiento del Universo, explicaba el mundo y otorgaba un principio de orden.

Hegel, más cerca en el tiempo, lo vincula al razonamiento, pensamiento o concepto absoluto.
en psicología se lo relaciona al sentido de la existencia.

en relación a esas ideas podemos establecer un denominador común de Logos en torno a la existencia de un funcionamiento regido por leyes propias.

una forma, un espacio.
un sistema posible de ser razonado, y por lo tanto re-ordenado o re-educado desde acciones concretas y conscientes en tanto y en cuanto se puedan diferenciar dimensiones a ser trabajadas, para luego llevarlas a la práctica desde una posibilidad integrada en relación con la naturaleza misma del logos implicado…un cambio de ritmo

entenderemos, entonces, como Logos Artificial a todo aquello que gira en torno a un sistema económico que des-organiza procesos naturales.

un logos estructurado sobre sus propias leyes y razonamientos, ordenados como cultura o “realidad” donde se expresan condiciones de extrema desigualdad e imposibilidad de desarrollo personal y, por consiguiente, colectivo. es bajo mi mirada, aquello que se entiende como patriarcado, con todo lo que eso implica.

entendemos como sistema económico al sistema capitalista basado en el consumo (no accesible para todos), en el cual estamos inmersos y a partir del cual se estructura nuestra vida, el uso de los recursos naturales, el desarrollo tecnológico, los deseos y las necesidades individuales y grupales, la visión del mundo, la alimentación, el cuidado (¿) de los recursos naturales, y por consiguiente la relación con uno mismo y con el entorno…nuestra experiencia rítmica.

 a lo largo del desarrollo de la propuesta podrá advertirse la urgencia de integración, ante una condición fragmentada desde la acción capitalista/patriarcal (términos sinónimos) estructurada como cultura del consumo y explotación de recursos naturales: bienes y personas.

 
Me referiré, entonces, al Logos Natural a los procesos que surgen del funcionamiento propio de la naturaleza en las expresiones que se lo quiera observar: universal, global, humana, animal, vegetal… basados en procesos, ciclos, ritmos, tiempos, condiciones, fuerzas, movimientos, elementos, características, posibilidades, lenguaje, morfología, psiquis, desarrollo, y todo aquello vinculado a la expresión y desarrollo presente en toda forma de vida.

principalmente a la creatividad, expresión y belleza…la danza del cosmos

un logos estructurado por sus propias leyes, procesos e ideas, que forman parte del funcionamiento primero de la naturaleza en tanto dadora de vida, espacio y sentido.

vida, espacio y sentido.

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en síntesis, en principio, disponemos de dos opciones

podemos habitar (o dicho desde la perspectiva psicoanalítica) ser habitados por la experiencia rítmica del logos artificial, desorganizada, violenta, limitada, incomunicada, tensionada…es esta la regida por el tiempo

tiempo de reloj, tiempo de productividad, tiempo de actividad, tiempo de urgencia, tiempo de consumo, tiempo de tránsito, tiempo artificial…tiempo de temores

artificial porque no es natural, y es producto de un sistema creado con intereses focalizados en desarrollo económico inaccesible para la mayoría, es la estructura temporal de la violencia…

podemos también habitar, o entregarnos a ser habitados, por una experiencia que respete los ciclos, los procesos, la esencia primera de la vida que es la creatividad y la expresión, podemos hacerlo desde el tipo de alimentos que tomamos, del respeto por las propias necesidades más allá de las imposiciones del entorno, por el espacio que creamos desde nuestros hábitos cotidianos, para que la flor interna emerja, así como la semilla tiene su espacio, humedad y calor en la tierra.

esas condiciones no están dadas, claro está, y por mas idealistas que seamos, no van a estar pues lo que sostenemos es una organización social que va en otro sentido, es así que el espacio que necesitemos, deberemos crearlo.

 volviendo al inicio, ese es el espacio subjetivo que determina nuestra vida y la consiguiente posibilidad de expresión, creatividad y trascendencia.

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 Retomemos entonces, luego de este paso fugaz por las ideas de logos Natural y logos artificial, hacia el camino que veníamos

no es cuestión de tiempo, sino más bien de Ritmo

ahora puede estar mas clara esta enunciación, pues en la experiencia artificial, esa que esta basada en necesidades artificiales que solo buscan tapar los vacíos internos que se producen al negarnos la experiencia del logos natural, están regidas por el tiempo…el tiempo que corre invertido, en bienes y consumos en su mayoría innecesarios y que sostienen ese sistema de circulación económica que fragmenta sociedades, contamina el suelo que somos, y nos lleva a una experiencia humana de lo mas elemental y limitada…ansiosa, neurótica y violenta.

dice el admirado pepe Mujica: …”lo que compras, lo pagas con tiempo de vida”…

pero puede parecer mística y poco práctica la idea de habitar el logos Natural, sin embargo, no creo que lo sea.

no señalo que debemos transformarnos en un árbol, que lindo sería…sino vivir como el árbol, firme sobre su suelo, respirando, dando sombra, frutos…dejando morir aquello que ya sucedió y que será semilla, transformando el aire en oxígeno, siendo parte del todo que integra y que lo sostiene, tomando del suelo lo que necesita, y dándole lo que tiene, ofreciendo su verde amor a la belleza del entorno, tomándose su tiempo para nacer, desarrollarse (como árbol), crecer y morir…

 y esto que, insisto, puede parecer idealista, se puede ajustar a la propia vida desde los espacios que elegimos habitar, que nos limitan o dan espacio, del tipo de alimento, de lo que ofrecemos al entorno, de las ideas de realización que podamos tener, nuestra estructura de consumo basada en la necesidad real o artificial, la conciencia de que somos la contaminación que creamos constantemente…y podría seguir, y no dudo de quien esté leyendo pueda hacerlo también, por lo cual dejaré a su consideración todas las condiciones que puedan integrarse a la idea de logos natural, vistas a la luz de la propia vida, del entorno y de las condiciones globales.

que tiene que ver con esto el Ritmo…pues todo

Ritmo natural es el que respeta los procesos del cuerpo y de la tierra…entonces

generamos un consumo que explote la tierra y los animales, a través del uso de venenos para que la producción no pare…pues hay que optimizar el tiempo de producción
o adaptamos nuestros consumos a la posibilidad, que es inmensa, de los bienes y recursos naturales.

entonces, el Ritmo, a diferencia del tiempo, es un espacio creado desde donde algo puede nacer, emerger…pues está contenido, cuidado, respetado y valorado…no violentado

Ritmo de vida…tiempo de vida

es este Ritmo entonces, la decisión de nuestros hábitos, consumos, formas de vida, respeto, valoración, uso responsable…es esa repetición de costumbres saludables para el Todo que propende hacia una sostenibilidad natural, no discursiva…no seamos ridículos, la Tierra no necesita que nadie la cuide, solo necesita que no se abuse, y consuma de manera desmedida.

y anclando ideas, a modo de síntesis que se orienta hacia un final abierto, todo aquello que que sostenemos y que nos mantiene en un funcionamiento limitado, legitimado por la cultura, y los discursos del entorno en el cual nacimos, es una condición rítmica

el discurso que nos habita, es una condición rítmica

siempre estamos anclados a algo, no existe tal cosa como separación.

en una fase de la vida, no tenemos posibilidad de elección, a partir de nuestra condición de (aparente) madurez, no solo hay posibilidad, sino responsabilidad, personal y colectiva.

es ciertamente doloroso, debo asumir, cierta fase del cambio de ritmo, pues implica abandonar discursos que nos contienen, y con ello hábitos, grupos, actividades, personas, identidad, idea de la vida…y todo aquello que pensamos que éramos…que nos dijeron que somos.

no es cuestión de tiempo, sino más bien de Ritmo


es así que es una decisión ser habitados pos la desorganización y la violencia creada artificialmente, o volver a nuestra condición de vida natural contenidos por la Tierra Madre, su suelo, calor, nutrición…y amor

la revolución real, es Rítmica

ignacio martín

buenos aires 8 de junio del 2022


lunes, 30 de mayo de 2022

de la dispersión visual, a la presencia del tacto

de la dispersión visual, a la presencia del tacto

en esta ocasión tengo la intención de crear una tensión que solo pueda ser iluminada por la vía práctica para quien tenga interés de hacerlo, por curiosidad, necesidad o entretenimiento.

divagando en el análisis sobre mi práctica pedagógica con jóvenes de los últimos años he podido abordar hacia una acción que, por repetición, he entendido que formaba parte de una metodología que guiaba los procesos, aún yo sin saberlo.

una metodología que emergió por la pura necesidad, supongo que, de generar ciertas estabilidades donde no las hubiera, o donde la quietud e inercia fuesen las condiciones limitantes ante la posibilidad de crear algo que tenga impacto real sobre todos aquellos que estábamos implicados.
esa práctica, que devino en metodología, supone crear tensiones que necesiten ser resueltas.

a diferencia de lo que plantean las prácticas matemáticas tradicionales (vigentes), por ej, donde el problema esta escrito y necesita de un factor externo a si (la propia intelectualidad) para dilucidarlo, la tensión a la que me refiero va un poco más allá de la enunciación simplemente, y no tiene un resultado exacto, pues se sustenta por la experiencia vital.

es una tensión se instala en el cuerpo…es una tensión real y urgente…propia, que necesita de todos mis recursos disponibles para abordarla.

posiblemente por ser mi campo el de las artes principalmente, y trabajar con procesos creativos que implican compromiso corporal, emocional e intelectual…compromiso pleno y vital que mueva internamente, que confronte con las propias limitaciones y que, nutrido por un acompañamiento amoroso y presente, promueva la emergencia de posibilidades latentes de orden creativo y trascendente, es que entiendo el carácter retrogrado y descontextualizado (y esencialmente violento) de la mayoría de las practicas educativas.

si aquello que me ocupa y que debo enfrentar con todo lo que tengo a disposición se hace propio, toma entidad interna, la resultante no puede ser la calificación, sino la celebración… todo aquel que quiera orientar u oficiar de referente en el marco de un proceso en el cual esta inmerso tanto como aquellos a quienes guía, sabrá que no esta en posición de calificar porque eso implicaría un abandono…si es que alguna vez se hizo presente, claro está.

fracasos y triunfos son compartidos, la estructura emocional contiene a todos por igual y ordena un sistema es que cada uno, desde su posición asumida, se hace presente, escucha y se expresa sin temores ni limitaciones.

para estos procesos, claro está, se necesita transitar un camino de retorno a la condición de vida natural, la que respeta los procesos internos, nutre, espera, guía… lejos de la imposición antinatural y esencialmente violenta que supone la organización fragmentada y carente de sentido que ofrece (insisto, impone) la educación formal, que no se concibe como experiencia creativa, sino como adherencia silente y sumisa (si se quiere salir ileso) a los preceptos y discursos vigentes que oscilan entre una posición prehistórica de supuesta calidad (jamás calidez) y el romanticismo sindical visionario (ponele) nada práctico.

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 luego de estas consideraciones introductorias pero atinadas al caso, es que me dispongo a entrar en el tema que me ocupa en este artículo que, parecerá descontextualizado, pero no creo que lo sea en tanto desde la imposición estatal, social y familiar, la experiencia educativa formal supone transitar los años mas poderosos y creativos para el sujeto que, lejos de orientarlo hacia sus propias potencialidades y capacidades creativas, se lo limita, califica (o descalifica) y violenta con prácticas a las cuales debe adherirse sin cuestionamiento, si es que no quiere ser alejado (expulsado) de esos ámbitos…escolares, sociales, familiares…

puede parecer mucho, pero así es de hecho…expulsiones reales, simbólicas…

 el desafío, resistido bajo todo tipo de fundamentaciones (…), es crear (y toda creación implica una transformación de valores) una experiencia educativa que impulse al movimiento corporal, emocional e intelectual, al descubrimiento de las posibilidades creativas, al desarrollo de la expresión y la comunicación, y al fortalecimiento de un individuo que tendrá que integrarse al colectivo desde sus propias capacidades, si es que no quiere quedar al servicio del discurso vigente, negándose a si mismo para no ser expulsado…situación bastante común por cierto.

 el tema que me ocupa, considero, es de relevancia suficiente para impulsar al alma curiosa y valiente a hacerse presente en su experimento, sea en el campo de la propia vida, como también en procesos de carácter pedagógico, para quien se anime.

la valentía a la que me refiero supone exponerse a integrar consideraciones que no pertenecen a la propia estructura discursiva y que, por desconocida, puede resultar ajena y hasta contraria (de acuerdo al grado de fijeza de ideas), lo cual es ciertamente lógico si tomamos como base aquello que fue impuesto y adherido en los años de mayor potencialidad creativa y corporal, pero que en el marco de responsabilidad y madurez deberían, para el bien de todos, trascenderse, ante la evidente cristalización y desmoronamiento.

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de la dispersión visual, a la presencia del tacto

 la base de la propuesta de análisis radica en la negación y limitación del cuerpo en tanto experiencia vital, creativa y expresiva.

esto, que en la experiencia “educativa” implica estar sentado por horas (durante al menos 12 años la mayor parte del día), mayormente en silencio, conteniendo todo tipo de necesidades y ansiedades propias de la tensión expresiva y trascendente de todo organismo vital, o de la imposibilidad de movimiento caótico que implica la estabilidad familiar, como también la imposición discursiva cultural/social que señala todo aquello que no se someta a sus propias consideraciones, leyes, estructuras morales…es que mi pensamiento al respecto es que rige la pedagogía de la obediencia.

quien no quiera ser expulsado (y nadie quiere, pues es ciertamente doloroso…aunque luego sea dichoso y liberador) deberá, sin cuestionamientos, obedecer a los preceptos instaurados…cumplir con las imposiciones escolares (por mas violentas y descontextualizadas que sean) para no “crear problemas” institucionales, sociales o familiares (pues los verdaderos problemas son de adultos…lo demás es desestimado y negado, lo cual implica un abandono de persona), para luego insertarse en el mundo social como un eslabón mas que no cuestione nada, se adhiera a alguno de los discursos disponibles en los diarios, y no atente contra la estructura moral que intenta (con mayor o menor conciencia) sostenerse contra toda posible emergencia de carácter creativo, vital y trascendente.

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 se trata entonces de la negación del cuerpo, de la limitación del deseo en tanto necesidad de expresión, de la supresión de la naturaleza femenina de toda vida, observadora, creativa, sensible, intuitiva, la que respeta los procesos internos, nutre y contiene de la misma manera que lo hace la Tierra con toda forma de vida, al mismo tiempo de que expresa el aspecto masculino de la naturaleza, desde la necesidad de conquista, imposición violenta, la objetualización de carácter consumista y depredador, la necesidad de ser “productivo”, de no parar hasta conseguir el objetivo…quien sabe de quien es el objetivo

 claro esta que estas dimensiones, femenina y masculina, no tienen nada que ver con el género (si es que eso existe) y forman parte de la expresión de toda vida.

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Deleuze en su libro el concepto del diagrama habla de …”la tiranía del ojo” … de la mano que sigue al ojo.

me parece en ese sentido interesante re-flexionar sobre aquello que nos convoca a la acción regida por la tiranía del ojo. un ojo que dialoga con las ideas y que las crea (o reproduce), y, por lo tanto, esta limitado a aquello que ve, siendo aquello que ve la expresión del sistema en el cual esta inmerso que, en el mejor de los casos, es elegido si no es una mera condición de inercia ante la imposibilidad (falta de vitalidad) de librarse de todas aquellas estructuras impuestas años antes, aquellas que le indicaron hacia donde había que mirar… hacia ese lugar que siempre estaba fuera de sí, jamás con aspectos de la propia individualidad, potencialidad y posibilidad.

eso que estaba fuera de sí, responde a esos mandatos/discursos, estructuras morales (supuestamente morales) ideas de éxito y conquista…y la palabra clave de la confusión global…la felicidad (?)

es así que la mano que sigue al ojo, símbolo y herramienta de creación, con la cual uno escribe y crea la propia vida, es una mano que no toca, sino que amarra…consume

tocar implica escuchar, percibir texturas, temperaturas. implica hacerse presente, liberarse de la tiranía de un ojo que responde a ideas impuestas, que necesitan ser alcanzadas para un sentido de realización.
no se toca a una persona desde la escucha, sino desde el consumo hacia la satisfacción de la propia necesidad, del orden que sea…corporal, emocional, intelectual…
es esta la base del consumo sustentada en un vacío de sentido vital, de vínculo con la vida.

 en el mismo libro también se refiere al …” caos germen” … como experiencia inicial ante el deseo de aventurarse a la experiencia realmente creativa.

el análisis de Deleuze gira en torno al hecho pictórico, al ejercicio y práctica de las artes visuales, la pintura precisamente. asimismo, muchas de sus ideas son posibles de transferirse a diversas experiencias, o al menos mi mente geminiana lo hace.

en unas pocas palabras, pues quien se interese puede conseguir el libro y no depender de una interpretación, siempre limitada, el caos germen es esa posición subjetiva de desconcierto y vacío que implica enfrentarse a la propia necesidad creativa sin caer en la tentación de la reproducción solapada de aquello que el ojo ha visto e incorporado como válido…
a menudo porque le da mas valor a aquello que se presume exitoso (siempre cuestionable) y que, por la propia inseguridad, posiblemente surgida ante la carencia de una experiencia segura y cuidada en la niñez, reproduce, sabiéndolo o no, aquello que es aceptado social o comercialmente, por la necesidad de pertenecer
y de no recibir las mismas críticas que, desde sí, tiene para todo aquello que se salga de la norma que asume como propia.
ha construido pues, la propia estructura de limitación…la propia prisión.

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sucede en la música, donde se nos educa para reproducir (siempre de manera mediocre) obras tal como fueron escritas…donde se obedece lo que está escrito (pedagogía de la obediencia), donde rara vez se escucha música, donde hay un culto por la intelectualidad que carece de sinceridad creativa y expresiva, donde nos es muy difícil librarnos, si es que eso se logra, de la reproducción de elementos y estéticas que nos integran a un colectivo que nos acepta, porque respetamos sus leyes, y nos contiene (…), incluso la improvisación esta plagada de leyes y formatos instaurados que, corriendo el velo de aquello que parece creativo, aparece la ley y el orden establecido.

 en otro sentido, en la practica del contact improvisación (danza contemporánea) así es que acontece, una concatenación de movimientos dirige una danza que emerge de la propia posibilidad y ejercicio de la presencia, que no es impuesta, sino que se sostiene del suelo, la respiración y la entrega. no hay coreografías, ni diagramas (otro concepto abordado en el mismo libro), ni mapas…puedes guiar o ser guiado, puedes también perderte y reencontrarte, puedes también hacerte consciente de las limitaciones y las posibilidades, y con ello crear el movimiento más sincero y hermoso posible en ese momento.

un movimiento que no responde a la tiranía del ojo (a ese formato de danza instaurado), sino que hace uso de su potencia vital y creativa para permitir le emergencia de aquello que por movimiento, se crea, reconoce y desarrolla.

también sucede en la práctica psicoanalítica, donde una palabra que emerge (si es que uno se permite tal proceso) da espacio a la asociación libre y encadenamiento de ideas/experiencias que nos llevan hacia un lugar desconocido…y todo lo desconocido libera los temores más profundos…por eso se le escapa a todo proceso interno, en términos generales, porque implica una (o varias) muertes.

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de la dispersión visual, a la presencia del tacto

es así que, desde la negación de la experiencia corporal, la única experiencia posible, y la triste y limitante obediencia a discursos y estructuras instauradas nos dejan, si lo permitimos, en una posición de reproducción de sistemas, creencias, formas de expresión…una posición naturalmente mas cómoda y segura, ya que como se ha señalado anteriormente esas estructuras que limitan también contienen al alma infantil que no asume su propia vitalidad y poder creativo.
el discurso social, cultural, familiar contiene, salir (o ser expulsado), implica exponerse al “caos germen” a la hoja en blanca, a la danza sin diagramas, a la música sin estructuras, al enfrentamiento con el propio vacío, las propias limitaciones…a crear cada movimiento, a resignificar cada palabra, a reconocerse en cada trazo, y entregarse a la oceánica experiencia sonora.

 la dispersión visual implica correr atrás y entregar la propia vitalidad, a todo aquello que represente seguridad y mantenga la experiencia de vida dentro de los límites aceptados. implica ser cooptado en cuerpo y alma por todo aquello que nos rodea y así negar nuestra mas concreta potencialidad, la creatividad.

implica hacer enormes esfuerzos para negarse a si mismo, para verse con los ojos de otro, y juzgarse con las palabras de otro, hasta que no se sabe realmente, quien mira, quien piensa, quien vive…dirá el psicoanálisis que no pensamos, sino que somos pensados.

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 la presencia del tacto implica un retorno a la vida natural, a pisar lo que se pisa, tocar lo que se toca, a entenderse en relación a la propia respiración, a reconocerse a través de las propias creaciones.


es así que Deleuze, citado el día de hoy, habla del carácter manual del proceso creativo, de la mano que se mueve y surca espacios desconocidos en la danza, que se reconoce en trazos y texturas, que se hace presente en la sensibilidad luminosa que se enciende en ese ínfimo punto de contacto de la mano del músico y su búsqueda sonora, de la mano que amasa un pan que será su cuerpo, de la mano que toca, acaricia y escucha…
no de la mano que amarra, sujeta y lastima.

es así que esta presencia esta librada de especulaciones y necesidades de consumo, como también de aquellas necesidades infantiles de seguridad y contención.
es así que el proceso creativo es realmente un proceso de muerte (palabra negada y temida) y resurrección, de encuentro con aquello que nos ha sido negado y limitado y que, desde la condición de responsabilidad individual, hemos de buscar si realmente tenemos aspiración a una experiencia de vida genuina, una vida que aporte al colectivo no desde su adhesión servil al discurso, sino de su expresión más plena y vital.

 se habrá notado que la palabra vital, ha sido reiterada en varias ocasiones, lo cual no es por azar, sino que es el sentido primero del tacto que, a mi parecer, es el sentido olvidado y negado por sobre cualquier otro… el sentido explotado, que amarra, consume, sujeta… que impone, que no percibe, ni se percibe

es desde esta consideración, el sentido que nos conecta con el suelo que estamos pisando, con el aire que estamos respirando, con aquello que pase por nuestras manos y cuerpo en el fugaz y eterno instante que habitamos, el único instante real.

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 es así que, liberados de la presión del éxito y conquista, ligada directamente al consumo de bienes y personas… librados de la tiranía del ojo, podemos enfrentarnos al caos germen, al vacío interno del cual deberá surgir algo, y sucederá si persistimos y no sucumbimos a la presión de la incertidumbre o la aparente soledad.

ese algo es lo mas representativo de nuestra propia individualidad y es a partir de ese encuentro inicial, iniciático, que se genera un espacio para un trabajo creativo y trascendente, que da sentido a cada amanecer, y que disperse su fragancia por donde su vuelo lo lleve en presencia y verdad.

 

ignacio martín
buenos aires, 30 de mayo del 2022

 


martes, 8 de marzo de 2022

Pedagogia de la Integración, otra introducción

 Pedagogía de la Integración


otra introducción
pues el valor de la repetición es grande

 es esta Pedagogía de la Integración, entonces

una pedagogía porque supone asumir con responsabilidad y conciencia, la necesidad urgente de re - aprender a vivir, pues es evidente que lo que podemos observar como forma de vida es un funcionamiento desorganizado, carente de propósito grupal y esencialmente violento, regulado por intereses que explotan todo recurso vital

es poder asumir y hacernos responsables, desde nuestra posibilidad de observación sensible de la propia realidad, de la condición del entorno – familiar, comunitario, social-, y por último de la experiencia global…y, a partir de ese acto intencional y consciente de observación, percepción atenta, entregarnos al proceso natural de adaptación y re organización, primero a nivel individual y luego desde la entrega de esa individualidad sana hacia el colectivo

de la integración porque parte de la condición fragmentada de la expresión humana, su carencia de propósito, su desvinculación de los procesos naturales de los cuales forma parte…de los cuales somos parte
su alienación indiscutible a un sistema que limita toda expresión y desarrollo y, a partir de la vivencia de esa imposibilidad de Ser y Estar (que acepta y adhiere por acción u omisión) conforme a la propia naturaleza, necesidad y deseo, se estructura un funcionamiento que invita a entregarse a necesidades de consumo para tapar esa falta
consumo de bienes, personas, objetos, likes…el consumo que nos consume
necesidades ilusorias, impuestas y que implican explotación y violencia…como bien sabemos

es a partir de nuestra condición de adultos responsables la urgencia de revertir tales condiciones asumiendo que somos parte de ese desequilibrio mucho mas de lo que pensamos, nuestros consumos ilusorios son la base de el abuso y explotación…de recursos naturales, sean estos bienes o personas

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es una filosofía porque sienta sus bases sobre conceptos/ideas que sostienen una práctica
las mismas surgen de la observación empírica de la realidad tal como se presenta y vivencia
ofrece la posibilidad de entender desde una propuesta concreta diferentes aspectos del funcionamiento sistémico
entrega una visión propia y particular que puede ser integrada o cuestionada, pero que invita a pensar y observar dimensiones de la vida

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es una metodología porque tiene la capacidad de transformar la acción a partir del conocimiento de un funcionamiento interno vital, y re ordenar los elementos implicados a partir de la posibilidad de observación atenta y consciente

es sobre todo la evidencia que todo es música, que ese funcionamiento que estudiamos los músicos rige y están presentes en todo organismo vital: sujeto, grupo, familia, sociedad, empresa, organización, a saber:

Ritmo
:
vida, pulso, forma, espacio, seguridad, cuerpo

relacionado con la estabilidad, hábito, vitalidad, movimiento
expresado desde la entrega desde el cuerpo, la respiración
es el Ritmo del discurso, que posibilita o limita
corazón del grupo
pulso contenedor
el propósito de la TIERRA


Melodía:
deseo, danza, individualidad, movimiento interno, emoción

relacionado con la expresión individual, la propia danza, el deseo, la meditación
el vehículo de expresión emocional
desarrollo de la propia poética expresiva
ordenamiento interno
corazón propio
el propósito del ALMA INDIVIDUAL

Armonía
:
comunidad, colectivo, océano, intelecto, entrega INTEGRACIÓN

relacionado con la fusión de toda vida, con la entrega plena desde la propia individualidad
el vehículo de integración inteligente
fusión del ego con el Todo
es la ola en el océano
corazón – Sol central
el propósito del SISTEMA SOLAR

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de modo sintético se puede expresar el mecanismo y posibilidad de desarrollo que mismo funcionando de manera simultánea R – M – A, tiene un desarrollo progresivo, a saber

es el proceso RITMICO el que genera un espacio, un hábito, un suelo fértil, un ritmo
para que el proceso MELÓDICO organize su propio despliegue
es la realidad ARMÓNICA la consecuencia de la INTEGRACIÓN de las vidas expresadas desde si mismas

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una breve introducción a la perspectiva filosófica que sostiene esta propuesta
pedagógica, metodológica
de observación
de práctica
de transformación

-

se reconocen dos grandes Logos determinantes
Logos Natural
Logos Artificial

un logos es un sistema, una forma, una vida que se expresa
con leyes, funcionamientos, propósitos, elementos, discursos, recursos…y Ritmos


LOGOS ARTIFICIAL

es el sistema que habitamos y creamos en nuestra actualidad, tal como lo conocemos: desorganizado, violento, desigual, carente de propósito, hermandad y belleza
el sistema que, desde la experiencia social, cultural, familiar, formación escolar, y participación colectiva, limita la expresión y desarrollo de toda vida potencialmente bella, vibrante y transformadora

es el sistema económico basado en la cultura de consumo de bienes y personas, ordenado por un discurso de acción de conquista sobre un objeto de deseo (sea este objeto, meta o sujeto) violencia, imposición
donde hay que hacer, lograr, alcanzar, conquistar, reinar
salvar al mundo o acumular likes, de satisfacer el vacío de sentido a través del consumo, de objetos y personas

un sistema regulado por intereses, propósitos, que benefician a quienes ofician de reguladores y gestores del sistema y son quienes acumulan el producto de la explotación de recursos naturales y humanos
a saber, la política y las corporaciones, aliados y responsables más directos por ser quienes más se benefician

es lo que se entiende por sistema patriarcal

es el aspecto masculino de la naturaleza en su expresión más baja y elemental
vehiculizada hacia la satisfacción del deseo de ese mismo sistema (logos artificial) y de quienes, por acción u omisión, están vinculados desde su expresión y desarrollo
lo asumen, lo desarrollan, no lo cuestionan, ni transforman…en si mismo
esto excede al género claramente

un sistema que limita todo proceso creativo, perceptivo y de conciencia
raíz y propósito de toda vida que se expresa, desde una flor, una persona o un planeta
 
estos procesos suceden desde la formación educativa formal, que impone un sistema arcaico (con adornos discursivos supuestamente progresistas) carente de creatividad, crecimiento y transformación, que, por el contrario, busca dar forma sujetos que respondan al sistema instaurado y sean un eslabón más de una maquinaria que los/nos absorbe y explota
si, con algunos derechos para que no sea tan absurdamente evidente la explotación

un sistema político, cultural y educativo que impone un crecimiento que no implica un desarrollo, por el contrario lo limita, y que es la base del desarrollo de la violencia expresada en las relaciones inter-vinculares, las guerras, y la cultura de la confrontación que habitamos


LOGOS NATURAL

es la Tierra Matter, esta Tierra explotada, violentada y oprimida (por el logos artificial)
es la dimensión femenina de la naturaleza, la que observa, percibe, espera, comprende, aloja
la violentada, deslegitimada, limitada, desestimada
es la capacidad creativa, transformadora

es la sensibilidad oprimida, que no puede expresarse y Ser, porque es violentada
como es violentada toda expresión que de signos de sensibilidad, comprensión y belleza…entendidos como debilidad, dentro de la lógica discursiva del logos artificial y quienes lo sostienen/defienden/nutren y, por lo tanto, crean

es creer que un contador es mas importante que un artista, es creer que el trabajo hace digno a alguien y no su expresión creativa, es aceptar que el discurso que impone una acción constante que mantenga el sistema en funcionamiento y cuestione (señale, juzgue) la necesidad de estar tirado al pie de un árbol al sol, no por un período regulado por ese sistema, sino como forma de vida cotidiana, integrada a otras formas de vida

como se expresa la fragmentación de los procesos naturales, y alejamiento del logos natural?

es la violencia discursiva que desvaloriza la potencialidad artística
es la violencia física opresiva contra la mujer
es la explotación de la tierra como recursos económico
es la limitación de los cuerpos a expresarse
es la violencia de derechos y explotación contra toda persona
es la violencia opresiva del sistema educativo, económico y social
es la cultura de consumo de bienes y personas

es todo eso que nutre y abona la violencia que podemos desarrollar a partir de la limitación y el temor

entonces…
es la Tierra, su pulso, su funcionamiento, su propósito INTEGRADOR… la única posibilidad de expresión genuina y trascendente de toda vida
es ese funcionamiento vital que tiene el propósito de integrar toda vida manifestada, una flor, un gato, una persona, una institución, un planeta

es el camino de retorno al hogar natural como vidas manifestadas
el retorno a un pulso que contiene y protege, que habilita los lentos y arduos procesos de despliegue propios a través de los cuales el ideal comunitario puede ser posible

puede ser posible esa integración comunitaria y colectiva cuando se la habita desde la propia expresión, la más interna, profunda y genuina, y no desde la adhesión a discursos disponibles
pasando de un discurso a otro, buscando una contención en la cual poder desplegar el ego y sentirse seguro y acompañado
eso que se impone bajo el señalamiento de egoísmo, cuando lo único real es ocuparse de la propia vida…nada aporta más al colectivo que una vida que se expresa desde su propia belleza

es la integración a la vida la que nos aloja, contiene y nutre en el proceso de desarrollo y expresión, como lo hace con una flor…

es aquí donde reside
la posibilidad de elegir
a que experiencia rítmica
nos conectamos
una está regida por la Tierra
la otra por el temor

por una pedagogía
de la integración

ignacio martín
buenos aires, 8 de marzo de 2022

 

 

 

viernes, 5 de junio de 2020

El Dolor como punto de partida. por Ignacio M. Spagnuolo

El dolor como punto de partida propone una orientación en la observación y desarrollo de procesos colectivos con jóvenes desde una perspectiva artística con alcances a cualquier disciplina.
Propone una mirada que permita aceptar que todo aquello sobre lo cual estructuramos los procesos pedagógicos carece de sentidos y de alcances que respondan a una necesidad actual.
Propone renovar la mirada, los métodos, los objetivos y los alcances sobre la base de la necesidad de los jóvenes y no sobre las imposiciones normativas y sociales de un sistema violento y deshumanizado.
El dolor como punto de partida propone mirar hacia donde hay que mirar, hacia el sujeto y desarrollar nuevas estrategias que lo contengan, acompañen y nutran desde procesos creativos, dinámicos y transformadores.


El dolor, las marcas, las identificaciones

 Al hablar de dolor intentaré hacer un señalamiento hacía lo que en psicoanálisis se reconoce como marca, como huella en el cuerpo…un dolor del alma.
Son dolores del alma (de la psique) esas marcas que lo social, familia, entorno, instituciones han dejado grabado e impreso, y sobre las cuales se estructura todo nuestro psiquismo, nuestro funcionamiento emocional, intelectual y físico…esas marcas somos nosotros mismos.

Son esas situaciones o acontecimientos biográficos los que escriben nuestra realidad subjetiva, sobre la cual creamos las diferentes identificaciones que nos propone, o impone, lo social. 
Las hay más particulares, y las hay más colectivas. 
Podemos entender las particulares como aquellas que son muy nuestras, como puede ser una experiencia de abandono, o las colectivas como podría ser el sentimiento de pertenencia a un determinado símbolo o etiqueta que, cuando se está por fuera de esa lógica de identificación y de funcionamiento, se es considerado extraño, raro, anormal…fuera de la norma.

Entonces somos moldeados… por las ideas, los temores, las idealizaciones, las aspiraciones, las necesidades de un otro, sea este otro nuestro entorno más cercano o, como señalé antes, lo social estructurado como lenguaje, también señalado como el gran otro en psicoanálisis. 
Todo aquello que “nos habla y nos escribe”, que nos demanda una identificación para ser reconocidos. En caso contrario…exiliado, rechazado.

Nadie quiere pasar por el rechazo o el exilio al menos en cierta parte del proceso, ya que en la medida que cada sujeto tiene la necesidad, el deseo y la valentía de separarse del discurso social para ver quien es en realidad más allá de esas escrituras, eso inevitablemente sucede:
la demanda, la violencia y el rechazo. No se puede expresar lo propio…hay que reproducir la norma…para ser normal.

Es así que se estructura la identidad desde un funcionamiento inconsciente sobre aquello heredado, impuesto o aceptado, a tal punto que el reconocimiento con esa marca es tan profundo que apartarse de ella es una muerte…muy necesaria por cierto.

Entonces heredamos símbolos, costumbres, formas de expresión que ni siquiera cuestionamos y que reproducimos y que , si cuestionamos, nos abraza un sentimiento de culpa por traicionar el linaje, el grupo, el símbolo, como también un profundo temor a lo desconocido… y optamos por permanecer en ese lugar porque no soportamos el vacío de sentido de no ser parte de eso donde se nos inscribió. No importa lo que sea…soy eso.

Ahí es donde el dolor en tanto marca se constituye como identidad, siendo esas marcas las que estructuran todo lo que somos tan hondamente que las defendemos como a nosotros mismos…pues somos nosotros mismos.
Es así que en una familia o grupo quien concibe algo diferente a lo que ve puede demorar mucho hasta tener la fuerza para separarse de eso y afrontar el vacío de escribirse a sí mismo y, a partir de esa escritura que es parte de su proceso de conciencia, deseo, impulso o aspiración, crear un nuevo ser que, inevitablemente, se separará de algo y por lo tanto sufrirá ese corte como una muerte profunda…mientras tiene también que lidiar con la demanda del entorno que le exige…no renacer.
Esa demanda incluye la negación sobre la propia individualidad lo cual es por demás violento.
En este sistema de valores y reconocimiento…no está permitido transformarse. Tal vez sea por eso que la realidad no se transforma.
Podemos ver entonces lo costoso del proceso entre las resistencias internas debido a los reconocimientos y marcas, y las demandas externas que exigen lealtad y permanencia.

A partir de ahí los sistemas se estructuran.
Una educación que sobre la idea de igualar solamente achata, donde hay que incorporar información  que debe memorizarse y reproducirse, donde hay que adaptarse a una forma de ser y estar para ser parte de ese sistema; normas sociales estructuradas como ley que solo tienen objeto de controlar y que no se erigen sobre la base de la igualdad de derechos; imposiciones familiares de pertenecer a un clan que define costumbres, profesiones, ideas e incluso dolores…sufrimos todos igual eso nos hace familia, pensamos todos igual eso nos hace grupo....

Toda persona que se haya animado a ahondar un poco para ver que había dentro de sí, podrá reconocer muchas de estas cosas, la dificultad de moverse, las incontables repeticiones de procesos que se generan para mantenerse en el lugar (seguro, cómodo o conocido) y para seguir siendo parte de algo, incluso cuando ese algo niega toda posibilidad de expresión personal. 
Entonces, si el trabajo rinde sus frutos y nos separamos, no tardará en llegar el comentario, “ya no eres quien eras”, dicho sea de paso, para mí…no hay mejor alago que ese.

Desde estas consideraciones fundamentales, es que propongo pensar los sentidos y los alcances de una experiencia artística y pedagógica con jóvenes que tenga la capacidad de tocar el cuerpo, de dejar una nueva marca sobre la cual se estructure una nueva identificación relacionada con los propios deseos y aspiraciones, con la propia naturaleza individual, indivisible. 
La misma tendrá sentido para cada persona y para el colectivo, y posibilitará un desarrollo que no se base en el temor, la limitación y la desesperanza. 
Una experiencia personal y colectiva que…interpele, transforme y embellezca la realidad.

La posición del referente o educador, y la estructura de los sistemas

La perspectiva sobre la cual he organizado la introducción de base, inevitablemente configura objetivos, abordajes y posicionamientos.
Ante lo aparentemente inabarcable de las realidades subjetivas individuales y colectivas con la que nos podemos encontrar durante el desarrollo de una propuesta pedagógica, considero que lo primordial y más costoso es abandonar la posición de poder que subyace en el vínculo educador-educando (sobre todo en ámbitos formales) y dejar de intentar controlar los procesos con una guía rígida y firme.
Claramente para que esto suceda no solo se tiene que tener plena conciencia de aquello que se busca, sino también la claridad de como buscarlo, las técnicas, las estrategias, los recursos disponibles. 
No siendo la planificación, tal como se la concibe un recurso válido por su rigidez, obligatoriedad e incapacidad de adaptación al medio.
Imagino si un capitán de barco intentara planificar minuciosamente un viaje a través del mar: sabe con lo que cuenta, sabe dónde quiere ir, sabe lo que necesita, pero no tiene la menor idea con que se va a encontrar una vez que emprenda el viaje y que un viento puede dar vuelta sus ideas en un instante.

Por eso creo firmemente en la improvisación, no solo como músico, sino también como educador y referente, como en cualquier dimensión de la expresión personal, la vida misma como una construcción artística, improvisada, vibrante, desconocida.
 Esto puede parecer muy difuso, pero entiéndase que para que un músico tenga la posibilidad de improvisar debe tener desarrollado una consciencia y experiencia sobre muchos saberes: técnicos, emocionales, perceptivos, vitales, espirituales.
Desde la misma idea, con recursos, saberes, conocimientos y experiencias desarrolladas se puede emprender un proceso de construcción que tiene un destino pero que no se sabe nada sobre aquello que acontezca en el camino a transitar,

¿Pero cómo se desarrolla esta idea de abordaje en un proceso pedagógico, en una experiencia colectiva?
Principalmente parado en el presente, instante único e irrepetible.
Creo que lo más urgente a desarrollar son las capacidades y posibilidades receptivas. 
Es urgente aprender a observar, a escuchar, percibir a, simplemente (nada simple), ser y estar en ese momento.
Abandonar todas las corazas de forma vincular que condicionan el intercambio (inter-cambio), abandonar posicionamientos inútiles intentando expresar una seguridad que cualquier joven tiene posibilidad de desarmar al momento que ve entrar a un adulto por la puerta... y de hecho lo hace. 
Luego de esa lectura iniciatica, el respeto que simula está basado en su inteligencia para sobrellevar la situación y cumplir su objetivo, lo cual es ciertamente admirable.

Para el referente, resolver los propios temores, inseguridades, carencias, falta de experiencia es urgente, como también, en muchos casos, reconsiderar la profesión, o el trabajo, cosa difícil en estos tiempos claro está.
En ese sentido cualquier persona que sienta el deseo o impulso de presentarse frente a otros, niñxs y jóvenes, para acompañar su proceso de crecimiento tiene inevitablemente que trabajar lo suficiente sobre si, en principio para asegurar su inofensividad, arduo proceso de maduración personal que no todo el mundo parece querer emprender.
Estar seguro que no va a entrar en la vida de otros a profundizar las marcas del dolor, a desplegar sus temores y violencias sobre otro, a satisfacer sus ansias de poder y control, o simplemente cumplir horario... son los principios éticos básicos.

Claramente para que eso suceda el adulto en cuestión tiene que haber entrado primero en sí y no digo que resuelto todos sus conflictos internos, pues eso es objetivo de una vida, pero al menos tener conciencia de las dimensiones subjetivas constitutivas.
Saber algo sobre si, permite saber algo sobre otros.
En términos generales esto parece ser así, y se compensan esas carencias con el ejercicio de mayor control y despliegue de poder sobre el otro, avalado por la posición formal y por el supuesto conocimiento que se posee sobre un tema.

Lo complejo de este funcionamiento radica en que es sistémico, es huella. 
Vivimos en un sistema que nos demanda y exige resultados, condiciones, logros…en un vector que siempre va a hacia afuera, hacia algo claramente inaccesible estructurado sobre una lógica de consumo, violencia y fragmentación. 
No se nos enseña a sentir el viento en la cara, a observar cuando un árbol florece, a sentir la música de fondo de una lluvia de verano, a percibir el canto de un pájaro, para nada.
Se nos cría (dero) frente a pantallas, limitados, medicados, llenos de temores y violencias contenidas. Y parecería que nadie quiere cambiar esto, tal vez porque es seguro, cómodo, conocido…es identidad.

Volviendo a la improvisación y metodología.
Al improvisar el músico se entrega inevitablemente, no solo al océano de la existencia vibratoria, sino que se entrega a sus propias posibilidades y capacidades. 
En una improvisación vibrante no hay reglas válidas, no hay control, hay simplemente entrega, una condición de movimiento en un espacio.
Claro que hay muchas improvisaciones que son una forma muy “creativa” de organizar recetas, pero eso se puede leer claramente en el cuerpo y en la expresión de cada respiración.

Claramente es más fácil entrar a un aula y comenzar a escribir sin haber mirado a los ojos nadie, pre-ocupado por aquello que hay que hacer o cumplir (currículo), que en muchos casos parece ser el comienzo y fin de todas las acciones.

Pensando en el dolor no traigo el concepto de empatía ya que hay ciertos términos que por su uso social instalado pierden sentido y profundidad. La empatía parece ser algo así como sentir el dolor ajeno, algo claramente imposible, nadie puede sentir otro dolor que no sea el propio.  
Si puede, luego de haberse animado a ahondar en las propias marcas, comprender que hay un funcionamiento subjetivo que determina todo tipo de proceso de crecimiento.
Cuando esto se integra es posible tomar una posición de características más dinámicas y atentas, mas amorosas y cuidadosas. Aprender y tener la disposición a observar y no una vez lo, que sería una evaluación, sino cada día a cada momento. 
Tener la entereza de dejar las cuestiones personales (de la intensidad que sean) para disponerse al encuentro de otra intensidad que toca guiar, vitalizar y contener.

 Flexibilidad, planificación, objetivos

Algo aparentemente fundamental en un proceso pedagógico parece ser la planificación, o al menos las instituciones así nos lo hacen creer (o exigen) como ese ordenamiento secuencial de contenidos que construye saberes hacia un objetivo final.
Sin embargo, voy a diferir en cómo se concibe este recurso.
Mi experiencia personal, tanto como estudiante de todos los niveles que me transité, como desde mi rol docente en espacios formales y no formales, como también en procesos particulares, me ha señalado que la planificación puede ser, si no se la observa como un recurso sobre un proceso dinámico, un hecho violento, que va en contra de los procesos naturales, que no observa a quien tiene adelante, que no contempla las condiciones emocionales y espirituales de las personas que deben recibir ese acompañamiento. Creo así, que termina siendo una necesidad para tener todo bajo control con la idea de orden estricto y normativo, mas que una guía que oriente.

Un currículo dinámico precisa de voluntad y capacidad de comunicación constante, algo que a la vista no parecería ser una realidad en la forma de vincularnos que tenemos las personas.
Precisa un tipo de desarrollo que deje de defender posiciones, dogmas o tradiciones (egos?). 
Precisa disposición para experimentar, aceptar fracasos con sinceridad y naturalidad.

Construir con aquello que existe en el momento presente, se presenta como la única posibilidad real de avanzar sobre algo que construya sentidos.
Esta disposición permite aprovechar un viento a favor y rápidamente mover las velas para tomar ese impulso, sabiendo que el viento puede cesar, acontecer una tormenta o simplemente la quietud.

También está el conflicto de la etiqueta, grave y violento, donde una evaluación del terreno se transforma en una marca... “ahhh, son un bardo estos pibes” eso se comparte, transmite y constituye como identidad de una persona o grupo y ya no hace falta hacer más que lo posible que es mínimo y que no propone nada nuevo…cuando lo imposible a los ojos de quien conduce, es lo que subyace como potencia vital y creativa y que no se logra vislumbrar ni sentir.
Pero claro, tienen que suceder dos cosas: creer en esa potencia que permanece oculta, y tener la disposición y las herramientas para sacar lo mejor del otro...para des-cubrir.

Eso se construye, el vínculo se construye. 
Un joven no tiene por qué tener confianza en quien tiene enfrente, no tiene por qué tener deseo de estar ahí (de hecho, no lo tienen en su mayoría en lo que tiene que ver con el ámbito formal), no tienen porque responder a la demanda de atención, no tienen por qué hacer nada de todo lo que le piden. Básicamente, no tienen por qué obedecer.

Comprobado esta que toda propuesta que tenga una base creativa genuina, renovada y vital, basada en un vínculo sincero, amoroso y paciente logra resultados bellos, y no presentaciones edulcoradas, teatralizadas, donde se subestima la capacidad del otro. 

Desde ya que todo lo que voy exponiendo forma parte de experimentaciones, realizaciones y metodología desarrollada. Y son realizaciones porque suenan, expresan y des-cubren.

Pero bien, tómese el ámbito formal (ya que lo no formal habilita otros procesos)
Uno no deja de estar ante la situación de tener que abordar contenidos obligatorios.
Ya la obligatoriedad es cuestionable en muchos aspectos, pero lo complejo reside el sistema mismo (claramente cristalizado) donde todo tiene que estar bajo control del sistema, que responde a otro sistema, pero que rara vez tiene la mirada puesta en el sujeto. También por eso es que los espacios no formales tienen mayor posibilidad de generar experiencias realmente transformadoras, porque pueden ir transformando todo a medida que caminan.
Claramente el control define subjetivamente a las instituciones, eso ha sido desarrollado ya.
El temor a ser excluido, desaprobado, rechazado o violentado determina el vínculo con la institución, representada por un adulto, familia o docente.
Desandar eso es un trabajo, posible y minucioso, donde hay que expresar más de lo que se postula, donde hay que mirar más de lo que se señala con el dedo.

En lo que se refiere a procesos dinámicos, exentos de regulaciones y limitaciones, de normas estrictas de leyes inamovibles, claramente se juegan otras cosas muchas veces mas complejas y que demandan de una mayor energía.
Naturalmente no es un proceso libre de tensiones, por el contrario, las tensiones se presentan con claridad, se exponen y se las integra al proceso, donde el referente trabaje del lado de adentro, codo a codo en una búsqueda intensa, vital y transformadora, donde existen los fracasos, y se los reconoce claramente, donde existen los aciertos y se los celebra. 
Procesos que se parezcan a lo que la vida puede ser en adelante, esa vida que no es la que hay que obedecer sino por el contrario, crear constantemente.

Entonces, o enseñamos a obedecer y sobrevivir, o a entender la creatividad como una forma de existencia que no es prerrogativa del arte como práctica, sino que es una forma de expresar la vida, como decía Focault.

Claro que este sistema educativo tan fragmentado donde una clase no tiene nada que ver con la anterior, donde no hay metodologías consensuadas, donde la libertad de cátedra es una hermosa excusa para no integrar procesos ni hacer acuerdos, donde la experiencia de transitar un nivel solo implica dar cuenta de ciertos contenidos, pensar en una experiencia dinámica, vital y creativa parece imposible, y lo es en su gran mayoría.


La experiencia que pasa por el cuerpo
Volver al cuerpo, tocar el cuerpo, ser el cuerpo...entregarse. 

En todo abordaje con jóvenes propongo ir en la búsqueda de algo que ya existe.
No creamos nada nuevo, sino que trabajamos sobre dimensiones personales para entrar en contacto con una conciencia que posibilite conocer aquello con lo que se cuenta, los recursos disponibles: físicos, emocionales, intelectuales, perceptivos, sensibles.

A modo de preparación del terreno, como señalé anteriormente, dedicamos una buena parte de tiempo en ahondar en esas “dimensiones desconocidas” aprendiendo a observar, a respirar, a entregarse a un movimiento nuevo, a ceder el control que hay sobre procesos de resistencia, a re-conceptualizar la idea de error…hasta que algo, siempre, sucede.

Algo en el cuerpo se activa, se memoriza, se visualiza, se percibe o se intuye. Sucede siempre…siempre que es conducido sin expectativas, sin exigencias, sin evaluación.

El hecho mismo de entregarse abre posibilidades que cosas entren o salgan.
 Son muy pocos los casos donde esto no hace huella, debido a fuertes resistencias, fuertes temores. En esos casos, que posiblemente también necesiten de un abordaje desde la palabra, igualmente tocan el cuerpo por estar integrado al grupo, de ahí la importancia vital del proceso grupal, del círculo.

El circulo crea una unidad que integra fuerzas diversas y las sintetiza en una.
 Cada uno da lo que puede, siempre siendo parte activa y viva del proceso, pudiendo ver y sentir el aporte y esfuerzo del otro, valorándolo, celebrándolo.
 Se crea un vórtice de energía muy particular que arrastra a todos en una misma dirección, un mismo destino.
Claramente la división por pupitre, por nivel, por preconcepto o por lo que sea que la limitación del educador reproduzca, no hace posible un proceso así.

Entonces en ese proceso de encuentro consigo mismo y con el grupo, con el reconocimiento de las fuerzas personales y las generadas grupalmente, la energía que producen los logros que no son juzgados ni evaluados, que son simplemente experimentados como una realidad en el cuerpo, realizan su marca…la nueva huella.
Es sobre esa huella que se erige todo el proceso siguiente que integra los contenidos.

De esta manera he transitado procesos con grupos que demoran un tiempo hasta que se encuentran y sensibilizan entre si y, cuando eso sucede, soportan una presión de trabajo grandísima donde en poco tiempo se avanza de manera increíble.
 Eso sucede por el simple y poderoso hecho de que existe un grupo fortalecido, que cree que puede lograr lo que se proponga, con un referente en quien confía, porque no tienen la mirada de nadie que juzga ni compara aquello que se tiene para dar.
Son procesos donde se van construyendo estructuras a partir de logros.

De ahí que sea fundamental la capacidad de observar a cada momento las posibilidades y necesidades.
 Puede haber días de buen clima que son aprovechados para dar un avance con un fuerte impulso, con mayor exigencia, hay días que es necesario tirarse al suelo a respirar y escuchar música y otros días que es necesaria tomar mate y charlar.

El referente o educador siempre está del lado de adentro, guía y orienta poniendo también de su propia energía para activar la del resto y, a medida que eso sucede, se va replegando hacía otras funciones.
Como dije anteriormente, esto no es un proceso idealizado, sino que desde hace mucho lo he desarrollado y probado en diferentes grupos, formatos y propuestas.
 Esto logra que cualquier grupo logre un buen sonido una buena expresión de sí mismos que hasta produce admiración en ellos mismos.
Esa admiración y alegría es la marca que estamos buscando generar, donde cada uno pueda decir que logro algo nuevo, bello y renovado y, si eso sucedió, cualquier otra cosa puede suceder.


Una nueva marca, un cuerpo que suena…que vibra

Nada nuevo puede suceder desde la misma marca.
Nada nuevo puede suceder desde la misma identificación.
No hay posibilidad de nuevo descubrimiento desde un mismo funcionamiento.
No hay posibilidad de un encuentro renovado con si mismo si se repite todo el tiempo lo mismo, en la sociedad, en la casa, en la escuela, en los grupos.

Quien guie los procesos de descubrimiento en entornos colectivos tiene que tener el entrenamiento y la capacidad de poder observar en profundidad a nivel individual y grupal, y saber cuándo debe sostener la tensión cuando no, cuando debe dar un abrazo, cuando no, cuando debe preparar un mate o cuando salir al patio a tomar aire.
Es necesario entrenar la capacidad de observar el presente como única realidad y accionar sobre esa observación.

El cuerpo que suena es el que se entrega plenamente a una experiencia renovada y transformadora.
Para entregarse plenamente tiene que existir un espacio de tranquilidad, confianza, integración, cuidado y amorosidad.
Esas son las condiciones que se deben buscar para que el cuerpo suene, se exprese, se entregue a la experiencia de auto percibirse en torno al grupo.

Es por eso que los procesos pedagógicos deben renovarse urgentemente para dar sentido a las experiencias que los jóvenes necesitan en este momento.
Es por eso que los desarrollos artísticos y creativos tienen mucho para aportar de método y abordaje a cualquier disciplina.
Es por eso que todo lo que esta cristalizado y caduco tiene necesariamente que destruirse, de hecho ya sucedió solo que el poder (instituciones) se aferra a lo que conoce por su incapacidad de adaptación y sobre todo por su temor a aquello que desconoce y su temor.

Así como sucede en los procesos personales hay que asumir el vacío de sentido, rendirse ante lo que demuestra ser ya antinatural y violento para dar paso a una experiencia que marque, que proponga saberes reales y necesarios.
Conocerse a si mismo y promover una comunicación saludable y constructiva entre las personas.
Proponer procesos de desarrollo que permitan a cada joven expresarse plenamente, entender el mundo que lo rodea, conocer sus deseos, fortalecerse, librarse del temor y de la violencia, sentirse acompañado y comprendido y no presionado, limitado y desmotivado.

Proponer experiencias colectivas realmente transformadoras que destruyan todo lo que ya no sirve, todo lo que es violento, y que escriban una nueva historia: genuina, vibrante, amorosa y creativa.

Es urgente y es posible...que explote todo símbolo y sentido de una vez, así lo rearmamos.

ignacio martín


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