el conflicto rítmico, los cuerpos como territorio de disputa
de acuerdo a como venimos abordando el tema del ritmo,
entendemos ya que es determinante para todo desarrollo vital, para la
emergencia, crecimiento y desarrollo de cualquier forma de vida.
porque es determinante?, simplemente porque es el suelo, el espacio, el útero,
la matriz esencial donde una vida puede gestarse. cuando hablamos de una vida
lo hacemos en el sentido que lo hacen la ciencia esotérica que señala como
creación de forma. esa forma ha de ser una persona, una idea, una empresa…pues
si se observa con discernimiento, detrás de todas esas formas, y de cualquier
otra, pues todo lo manifiesto representa una forma de vida producto de un
proceso creativo de la naturaleza, funciona y se desarrolla un proceso vital; a
saber: nacimiento (inicio), crecimiento, desarrollo, muerte.
ese suelo ha de poseer las condiciones de estabilidad y
nutrientes para que la simiente disponga de la humedad y calor necesarios para
realizar, naturalmente, el quiebre de aquella forma que la cubre y protege.
la semilla (en tanto forma corpórea), se sabe, contiene
en si aquello que es, aquello que tiene para brindar, contiene una idea, un
deseo, un propósito, un sentido. la semilla por si misma carece de valor alguno
si no realiza su proceso.
ese proceso que da lugar a la simiente poder transitar lentamente su
desarrollo, las distintas fases de su camino hacia la luz, es contenido por un
cuerpo-tierra…por un espacio rítmico.
en ese espacio rítmico se sucede la vida, el desarrollo de cualquier forma,
idea, propósito; y esto puede analizarse desde varias perspectivas
el espacio rítmico puede ser un escenario que contiene y posibilita el
desarrollo de una obra de teatro, donde sus elementos-funciones se expresan e
integran; puede ser el espacio rítmico de la Tierra del cual emergen todas las
formas de Vida conocidas; puede ser también un posicionamiento subjetivo que de
espacio y contenga toda idea creativa que luego debe se llevado por la vía del
trabajo hacia un desarrollo y manifestación; puede ser también la condición del
cuerpo humano que genera un espacio para que una vida interna tenga el tiempo
de gestarse, romper su protección y emerger…nacer; puede, también y sobre todo,
ser una condición de vida – rítmica – sociocultural que genere los espacios y
las condiciones para que todas las formas de vida se desarrollen con naturalidad,
y puedan transitar sus procesos de nacimiento, crecimiento, desarrollo,
florecimiento y muerte, y no queden en la fase de semilla que es, en términos de
la humanidad, la condición presente.
en que consiste entonces este conflicto?
es el ritmo, entonces, una condición corporal de la forma que contiene una
idea/propósito, que solo ha de ser posible su emergencia en tanto se generen
las condiciones de estabilidad, nutrición y dinamismo que den lugar a la
simiente a que, aquello que yace en la materia, inicie un renovado movimiento vital (de
espiral ascendente) que conduzca hacia el quiebre de las condiciones que la
protegen, y pueda emerger, ver la luz del sol.
en el marco de la pedagogía de la integración (ver artículos
anteriores), este es el señalado proceso melódico…la emergencia y manifestación
del deseo…la verdadera danza.
el proceso rítmico es inicial, iniciático…es el espacio-tiempo donde todo ha
de nacer
lo vamos a hacer entonces en el orden que venimos hablando, a saber:
las condiciones rítmicas – ritmo -
los procesos de desarrollo vital – propósito, deseo -, - melodía -
la realidad (vaya palabra) de las condiciones colectivas, globales – armonía
-
RITMO
de acuerdo a lo que venimos señalando los procesos rítmicos
son de orden físico, regulan y ordenan la forma corpórea…los cuerpos
si pensamos en la Tierra…el consumo desmedido y la
sobre explotación de los recursos da la condición actual de contaminación de los
suelos, el aire, las aguas, los bosques…en niveles increíbles que revelan el altísimo
grado de inconsciencia y egoísmo estructural que creamos a diario y que nadie
se cuestiona y, sobre todo, la condición de alejamiento espiritual (posición subjetiva)
de nuestro suelo, de aquello que las culturas ancestrales llaman Madre Tierra,
proveedora, contenedora y útero de toda forma de vida, de la cual nos alejamos
con nuestros hábitos, consumos y costumbres culturales…y de eso hay que asumir
la responsabilidad y karma…se sostiene esa explotación a partir de los consumos
que tapan nuestros vacíos internos, ante la cobardía de asumirlos y responsabilizarnos
por ello…de esto surgen nuestros hábitos alimenticios, nuestros consumos de bienes
y personas (si, consumimos personas física y emocionalmente)…
la negación del cuerpo, lo sabe bien el psicoanálisis, es la base de esa
condición neurótica, por eso siempre apunta al deseo…porque el mismo reside en
el cuerpo, tal como en la semilla, y para abordarlo se debe renunciar a las “bondades”
de la neurosis, esas que nos hacen pertenecer a una estructura discursiva – rítmica
– que nos provee una aparente seguridad (entiéndase, sociedad, cultura,
familia, etc) aunque asfixie…
cuál es la condición de los cuerpos, y nuestra (en tanto cultura) concepción de
los mismos?,
en principio creo que la pulsión de consumo, esa necesidad insaciable, base de
una insatisfacción permanente de tapar los vacíos internos con aquello que este
disponible y se nos ofrezca…sean bienes, alimentos o cuerpos.
esa escinción de la que habla el psicoanálisis que supone negar el cuerpo y
sobre racionalizar todo en pos de una necesidad de control que tiene su base en
la condición de profundo temor es la que lleva a entregarnos a la condición rítmica
cultural, en mayor o menor medida, que implica ir consumiendo y tapando las necesidades
que el cuerpo nunca cesa de nombrar y resaltar a través de dolencias,
desequilibrios, limitaciones…he aquí el triunfo de la medicina occidental y la
sobre medicalización (adormecimiento)
esto no es mas que la explotación del cuerpo, tal como sucede con el desarrollo
del agronegocio con la Tierra (siempre en mayúscula, obsérvese), se tapa,
niega, reprime toda necesidad para mantenernos en una condición estática,
naturalizada, y limitada; pero bueno, la naturaleza siempre ha de funcionar y
por algún lado explota…esta es también la base de la violencia, tópico sobre el
cual no pretendo desarrollar pues da para un artículo específico.
MELODÍA
esta negación del cuerpo, y la explotación del mismo, es la negación del deseo…es
la estructura cultural discursiva y nuestra adhesión silente a la misma, que niega
las propias necesidades y mantiene los cuerpos adormecidos para que no revelen
esas necesidades…hasta que algo explota…un poco de análisis, hospital,
medicina, consumo…y seguimos…así funciona en términos generales, salvo en los
casos que existe la valentía de descender a la oscuridad interna que lejos de
ser un lugar se miserias, es el refugio de aquello desconocido, el mismísimo deseo.
por eso los orientales nos enseñaron la meditación y la respiración…porque son
la vía directa para bajar al cuerpo y comenzar un proceso interno mas genuino y
natural, propio y regulado por cada necesidad individual, que no es egoísta…pues,
como sucede con una flor, su desarrollo y manifestación no se da en detrimento
de otra flor…eso solo sucede en la naturaleza humana desorganizada y violenta.
ARMONÍA
en este sentido no hay mucho para decir, es evidente la condición de violencia
estructural y guerra que creamos y habitamos, por eso propongo este pensamiento
la condición rítmica, espacio vital, genera las condiciones para el
desarrollo interno de toda vida como expresión creativa melódica, y la
resultante natural es un funcionamiento integrado libre de violencias (por ser
innecesarias para la subsistencia) que es la expresión armónica,
que bien se puede ver, en una escala mayor,
en el funcionamiento del sistema, en tanto Sol central como propósito-ritmo del
cosmos, y las individualidades (planetas, funciones) con sus propios procesos, integrando
un todo armónico…esto podría desarrollarse mas en detalle, pero no queremos
abrir muchas ventanas.
-
el conflicto rítmico, los cuerpos como territorio de disputa
haciendo una síntesis, aparte de la realizada por el lector,
a lo que apunta este artículo es a observar la condición de los cuerpos y a
comprender, que para que el sistema socio-económico se sostenga, la disputa se
da en los cuerpos
en el cuerpo de la Tierra Madre, negada y explotada
el los cuerpos humanos, limitados desde la mas tierna infancia a los que se le
imponen condiciones que limitan su propio desarrollo
en los cuerpos colectivos, integrados por discursos limitantes, polarizados y
en constante guerra, origen de la falta de estabilidad que proveería el suelo
inicial para que toda vida pueda expresarse creativamente
en los cuerpos institucionales, adheridos a la lógica del sistema imponiendo
condiciones de desigualdad y, reitero, violencia que limitan toda expresión
en los cuerpos emocionales, expuestos al temor que supone la ausencia de toda condición
de estabilidad – rítmica – que genere las propiedades de humedad, calor, luz y espacio
para aquello que yace en la semilla comience a moverse, en su espiral ascendente
-
no hay sinfonía, sin ritmo, no hay obra de teatro sin ritmo,
no hay naturaleza sin ritmo…no hay integración sin ritmo
desde esta idea se sustenta y estructura la pedagogía de la integración,
que propone cuestionar la estructura rítmica a la cual se está adherido
(pegado) sobre la cual se realiza el primer corte, y que es la base de la neurosis,
el consumo y la violencia, para iniciar el llamado “retorno a casa”, que no es
mas que volver al cuerpo, caminar, respirar, y tener espacio para la expresión
creativa, que es la base de toda expresión vital, de toda vida…donde comienza
el proceso melódico, la propia danza, el propósito, y deseo…y la integración
armónica?
ahí no hay nada mas que hacer, es una consecuencia natural, la violencia no
será necesaria ya, pues la expresión ha tomado sus canales correspondientes que,
tal como la naturaleza lo demuestra, en un bosque, en el sistema solar, en un
micro organismo…donde se lo quiera observar…todo funciona, si no se lo limita
claro que para eso hay que librarse de muchas ideas, y comprender el enorme
poder de toda Vida (en mayúscula), y así dar espacio a que la misma se exprese
el cuerpo espera…
la Tierra espera…
ignacio martín
16 de junio de 2022
Buenos Aires, Argentina
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